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Traficantes de armas digitales, nueva amenaza en internet

Jesus Bourne 30 de mayo de 2012

“Bajo vigilancia: Investigación de traficantes de armas digitales” es un documental que dio a conocer cómo periodistas y activistas políticos libios fueron torturados y asesinados por conspirar contra su gobierno. Esta masacre fue posible gracias a una herramienta digital que parece sacada de la ciencia ficción.

Alguna vez todos nos hemos planteado un pensamiento descabellado relacionado con la tecnología, ejemplo de ello sería la trillada idea que las máquinas harán a los hombres sus esclavos. Abundan estas suposiciones, por lo que escuchar que todos somos espiados en internet ya no es nada nuevo. No obstante, el documental “Bajo vigilancia: Investigación de traficantes digitales” revela que esta última no sólo es una realidad, sino que ya se llevó a cabo.

De acuerdo con “Bajo vigilancia”, computadoras, smartphones y casi cualquier dispositivo con acceso a internet pueden ser utilizados como espías. Sí, esto no es ninguna novedad, sin embargo, lo preocupante es que esta investigación afirma y demuestra que esto ya fue hecho con toda una nación gracias a un spyware específico. Lo agravante de este tema es que este espionaje no se usó con fines publicitarios o de investigación comercial, el resultado fueron varias personas asesinadas.


Un caso de espionaje a nivel nacional

La investigación comenzó cuando un periodista de la BBC descubrió que “traficantes de armas digitales” vendieron un spyware de gran alcance al Gobierno libio. Éste fue utilizado bajo permiso del fallecido líder Muamar Gadafi para cometer espionaje masivo en Libia . 

Con esa herramienta el Gobierno libio pudo encontrar de forma automática conversaciones en redes sociales para identificar a activistas y detractores políticos, e incluso podía encontrar sus actividades en internet realizadas en el pasado.

El periodista también halló pruebas de la existencia de un software que podía ubicar a cualquier persona en el mundo gracias a su smartphone, todo sin el consentimiento de la víctima y así tuviera su teléfono en modo espera. Toda esta información era archivada para su posterior análisis. 

“Bajo vigilancia” afirma que este sistema de espionaje y de interceptación fue vendido al gobierno de Gadafi por la compañía francesa Amesys. El software fue llamado “Eagle” y esta acción fue encubierta por Inteligencia francesa en la denominada OpBullAmesys.

Por desgracia, Eagle fue utilizado para localizar a opositores específicos de Gadafi y de su gobierno dentro de Libia. El documental afirma que varios periodistas, activistas y Bloggers fueron localizados, torturados y asesinados.


Red de espionaje al descubierto

El periodista Paul Moreira continuó la investigación y se dio a la tarea de contactar a la empresa francesa Amesys. Uno de los programadores de Eagle acordó una entrevista siempre y cuando se mantuviera su anonimato.

Cuando se vio con el reportero, el desarrollador de software retiró la SIM de su smartphone y además lo apagó, pues bien sabía que él mismo podía estar siendo espiado sin saberlo. El contacto confirmó la existencia de ese súper spyware, su terrible alcance y sobre su venta a Libia.

Una vez que Moreira tuvo las pruebas suficientes concretó otra entrevista con Bruno Samtmann, gerente de negocios de Amesys, a quién preguntó su opinión acerca de que su software había servido para espiar a opositores de Gadafi que posteriormente fueron torturados y asesinados. 

Samtmann obviamente negó los hechos y afirmó que trabajaba con el Gobierno Libio bajo un marco diplomático y jurídico.

Unas pocas semanas después de la entrevista Amesys anunció oficialmente abandonar su actividad de espionaje en Internet. De acuerdo con una conferencia de prensa celebrada en Londres, el sistema de Amesys no sólo se utilizó para espiar a Libia, sino también para espiar a personas en Londres, Inglaterra, y en los EE.UU..Consulta los archivos  de Amesys para  saber más al respecto. 


No es la primera vez que pasa algo así

Hace no mucho tiempo también se reveló que el sistema de vigilancia Blue Coat 9000 fue modificado en Siria por dos sujetos. Un documento reveló posteriormente que esta acción se hizo con el fin de localizar a terroristas, delincuentes y pedófilos. Sin embargo, el documento también decía “esta tecnología también es útil para el seguimiento de opositores políticos."

Fueron dos hacktivistas de Anonymous los que descubrieron los sistemas de Blue Coat supervisando a toda la población siria, y decidieron entonces alertar a todos los usuarios secuestrando todo su tráfico a un sitio web que sólo decía "su actividad en Internet está siendo supervisanda." Esto seguido por una segunda página que explicaba la forma en que estaban siendo espiados. Para obtener más información, consulta los archivos espía de Blue Coat .

Aunque las autoridades estadounidenses han abierto una investigación sobre la participación de Blue Coat en Siria, Canadá acaba de dar a Blue Coat la certificación EAL4 +, un certificado de seguridad gracias a "que cumplen o superan las más estrictas necesidades militares." 


¿Para qué es utilizada la tecnología?

Todo lo anteriormente descrito es un breve resumen de un par de casos conocidos recientemente, pero no sería ninguna sorpresa que más prácticas de esta naturaleza se vayan destapando en el futuro. 

Curiosamente, Julian Assange, el fundador del sitio de filtraciones Wikileaks,  parece haber tenido razón en advertir sobre casos de espionaje masivo dentro de internet. Cabe recordar que en su momento Assange afirmó que cualquiera que tuviera una cuenta de Gmail, un Blackberry o un iPhone significaba estar siendo monitoreados por “alguien”.

Crear un software que sea capaz de buscar a un usuario interesado en cierto tipo de contenidos para posteriormente ser monitoreado es posible, eso cualquier programador lo sabe. 

No obstante, en vez de crear software que evite catástrofes como la del 11 de septiembre, investigue la trata de personas o busque a culpables de robos digitales; se están haciendo para espiar de forma masiva con el fin de reprimir movimientos políticos, algo que posteriormente lleva a torturas y ejecuciones de personas que sólo se levantan contra un gobierno tiránico.

Anteriormente las operaciones antiterroristas buscaban detener a traficantes de armas, pero ahora también habrá que preocuparse por los traficantes de armas digitales, pues a este tipo de spyware también podría llamársele un arma. 

Asimismo, cabe recalcar que en el caso de Siria no fue una organización legal la que descubrió y dio aviso a la población acerca de Blue Coat; fueron hacktivistas, demostrando así una vez más que no todo el hacking es negativo.

La pregunta en este momento sería ¿Qué tipo de ciberguerra o de ciberespionaje nos espera en el futuro?


Fuentes: PC World









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